Y tampoco olviden que el único modo de transportación obligatorio que tienen que llevar es un skate. He aquí como acabó el skate del que compuso el granito de arroz, y esto sólo después de utilizarlo sólo una vez:

Mis días y mis noches se me han ido en vano entre sabios y discretos; el mucho saber me ha puesto blanco el pelo y mucho velar me ha quemado los ojos. Mientras yo buscaba y ordenaba trocitos y andrajos, mis años se secaban. ¡Destruye tu tesoro, baila sobre él, mándalo al demonio! Que ya sé yo que la mayor sabiduría estriba en beber y ser un perdido. Rabindranath Tagore