6.9.09

el o(ri)ficio de la nostalgia



caminando por la calle
luego de una buena papiada
me llevé el dedo a la nariz

mis intenciones eran hurgar, encontrar y despachar
la fuente del picorcillo ése
ya que no sé de qué otra manera describir esa sensación
de presencia mucosa en lo más adentro de las fosas

sin embargo, lo que me arrebató fue otra cosa
fue esa aroma particular tuyo, sólo tuyo
y no pude desvirtuar ese dedo en mi nariz

ahora ese dedo era una entrañable reliquia

18.8.09

sondeo de silencios




I
silencio número 69

estaba sentado, como de malas acostumbro
afuera era irrelevante, un trasfondo inútil
al derredor se te caían las razones

ensordecedor resultó ser
incómodo, el impacto
del no tener nada que decir, nada que añadir
ahí estaba, sentado
contando las veces

la puerta estaba abierta como tu boca
entonces anocheció



II
silencio crónico

tuvo un buen comienzo
luego se instaló más tiempo de la cuenta
pasmó las pausas y deshizo los suspiros
se nos quedaron las miradas atrás
olvidamos que también podíamos cerrar los ojos


III
sin duda silente

cayó como un telón
como una decisión

nadie pudo interrumpir
tampoco permanecieron por mucho
salieron sin mediar acuerdos
nos dejaron sin reservas
a la larga, poco importó

cayó de nuevo
de lleno

no admitió argumentos
ni protestas ni peros;
puro punto final


IV
silencio democrático

primero callaste tú
luego ella, emulándote
entonces el resto

no era para menos
así es la naturaleza de cierta información

esperé sin esperanzas
no había cómo zanjar
el gran abismo que abrió tu noticia

quise despedirme
pero no lo logré
nunca lo logro
sólo lo prolongo

así quedamos, pues
alelados ante la posibilidad


V
silencio, otra vez

cualquiera diría que me encontraba en la Lázaro
pero estaba afuera, entre los árboles
rodeado por las pisadas en retirada
asfixiado por las emisiones del estudiantado motorizado
adosado a la indecisión del ocaso
debatiéndome entre la noche y mi ausencia

pude llamar, pude aclarar, pude elaborar
pero preferí la perfidia del abandono
el vacío de la tarde difundida entre las hojas
la llegada de otra guagua más que dejo pasar
las últimas dos caladas antes de que se acabe el cigarrillo

mientras caía el sol
la duda se me antojó como mejor refugio



VI
retorna el silencio

ése que había perdido cuando salí de la isla
ese devastador vacío que retumbaba en mi cabeza
ese zumbido interminable que se estira a lo largo de los días y las noches
cuando salía a la calle para observar el caminar de la gente que habita mi ciudad

regresa el silencio
esa callada tensión atmosférica
que detiene el tiempo y enciende las entrañas
es como un aguantar la respiración
colectiva, en masa
a través del mundo mundial

surgen sombras y anticipaciones
expectativas, siluetas, celajes callejeros
todos avanzan, todos cruzan
mientras yo me detengo a escuchar la ausencia de estrellas
a buscar el salitre desde el miradero en la muralla, las palmitas
las escaleritas del medio, el hoyo negro que funge de entrada y salida
de acceso a la pesadilla manufacturada por los otros, por los que duermen
mientras yo sucumbo al desazón de una lluvia que cae como un deseo incumplido


image: the aesthetics of silence/susan sontag

17.8.09

la cumbre del Temponauta




la soledad surge de variadas maneras
puede, por ejemplo, darse cita
entre tres; dos meseras pasadas de fecha
y un cocinero ojeroso cauterizado por la parrilla
a las cuatro de la madrugada en el dayner de la esquina
donde te estancas como una cuneta tapá
y se remojan los restos de lo que pudo ser.

de la misma forma, la soledad
puede, por ejemplo, darse cita
en tu cama, la mía, la que no transitas
la que siempre es grande
demasiado grande, como tu
presencia en otra parte
donde te imagino como un gran monte
una cumbre borrascosa
una tumba para la memoria
de los que intentamos tu cima.

o también podría, por ejemplo,
la soledad incitarme una reflexión
en torno al ahora, a este presente sucio
donde las millas son insuperables
y la distancia es más tiempo que otra cosa
por eso, mientras más me siento aquí
a mirar la vida de los demás, más patente
se hace el hecho de que no estás.

16.8.09

la patología del Temponauta




Frances:

Ya no tengo tiempo, ya se me acabó. Ya descubrí la naturaleza misma del Temponautismo, ya no hay vuelta atrás, que yo sepa. Ya la única esperanza es dejar constancia de lo que ocurre y sin duda sucederá, de cómo empezó todo este desplazamiento desbocado a través de las costuras de la Flecha del Tiempo. Lo único que puedo lograr, a estas alturas, es convertirme en una especie de advertencia humana, un ejemplo a no seguir. Ahora salgo de la ambigüedad circunstancial a la ambigüedad inexorable y progresiva de lo que llamaré la patología del Temponauta.

De mí, como te puedes imaginar, sólo quedan ya estas páginas. La única evidencia de mi pasar por este mundo es este puñado de páginas compuestas a la carrera y conformadas a la Nada más espectacular que me haya podido imaginar. Mi existencia está, pues, en cuestión. No tienes razón para pensar que soy una personal real, de carne y hueso. Eso lo entiendo mejor de lo que te puedes imaginar, en especial cuando el que conoces de mí es que se se presenta a tu oficina todas las semanas el mismo día a la misma hora. Cualquiera diría que soy otro más en la multitud, pero quien trate de enfocar en mí, sólo encontrará lugares vacíos, esquinas huecas, trapos abandonados. Tampoco te culparé por pensar que estoy seriamente loco de remate, al fin y al cabo esa es la única explicación sensible para un ser humano común y corriente (y ojo que esto no lo digo con tono despectivo, condescendientemente...). Pero bueno, ¿para qué abundar en algo tan descabellado? Cualquiera diría que se trata de una pesadilla a la Lovecraft, sin embargo, la realida siempre es mucho más banal, pedestre.

Lo cual me remite a la razón principal de este comunicado desde el futuro imperfecto de una mala decisión; es una infección. Sí, así como lo lees, una infección como cualquier otra. Perdón, miento, es obvio que no es como cualquier otra, pero me refiero a su manifestación física, no a su sintomatología, de la cual ya te he reportado suficiente. Todo debido a los malditos nanobios. Esto no quiere decir otra cosa que no sea un microbio que es aún más pequeño y diminuto, a tan ínfima escala que se tienen que medir a base de nanómetros, de millonésimas de metros, por ende, nanobios.

Lamentablemente, nadie sabe qué exactamente son estos nanobios. Se comportan como colonias micológicas, o sea, que a todas luces no son ni siquiera un solo organismo, sino una insólita variedad de individuos coexistiendo en un mismo entorno tan y tan diminuto, que nuestro conocimiento científico no reconoce la posibilidad de vida en esas dimensiones, ya que los procesos biológicos necesarios – como el ADN – necesitan de ciertas dimensiones mínimas para que ocurran. Y como quiera ahí están, como un pie de atleta que me dificulta el caminar, acuñados debajo de las uñas como intrusos y náufragos. A medida que proliferan, me trastocan el sentido del Tiempo y me desplazan a lo largo de su discurso incierto.

Por eso es que de repente puedo encontrarme ante mi anatema, el amor de mi vida, pero encontrarla rebasando apenas los ocho años, en la pesadilla de un parque repetido sin misericordia, haciendo de pederasta en mi dolor, maldiciendo el Cosmos aterrorizado, al borde de la disolución más absoluta...
Nada. Me quedo sin palabras, sin ganas... Esperemos que haya una próxima vez. O no.

X

28.6.09

Puerto del Sur, esquina Sanalfonso




un desayuno: doce dólares
un semáforo, una puerta tirada con coraje
un tipo que cruza la calle
un comensal con la mirada clavada en la tuya

el chancleteo claro de una fuga
una lágrima pelea, pero no sale

25.6.09

sin título ni razón

te podría escribir otro poema más
o tal vez podría entonarte una canción inaudita
para que te persiga donde quiera y se adueñe de tus cuerdas
o mejor aún, te podría dibujar el futuro y cómo no lo vas a poder evitar

pero cuando llega el momento y nos sorprende con las mentes en otra parte
del cuerpo que te espera en la última página, a ti, y la entrañable que me engaña
pues cuando ese instante preciso se desliza entre los espacios en que no estás
derramo esperanzas como lágrimas, como sudor, como el que no quiere la cosa
y recojo el millón de trocitos que ya no conforman nada, mucho menos tú

es en ese momento que me asalta la magnitud de mi error
la inevitabilidad del no saber qué hacer,
cómo rescatarte
y mucho menos
o mucho más
que el hueco de adentro
nunca será el mismo

hoy desperté
solo al cuadrado
porque eres sirena
que se aleja

¿por qué?
¿POR qué?
¡¿POR QUÉ?!

y el cosmos me contesta con el mismo silencio de siempre
el zumbido que de ahora en adelante será mi mejor amigo

10.6.09

pronombres de lo innombrable



los indefinidos (en vivo)

alguien siempre se lo pierde
algo es algo
alguno puede que venga
alguna vez lo supe
algunos duermen
algunas se dieron
cualquiera cierra los ojos
nada pasó
nadie tiene la culpa
ninguno quiso
ninguna cedió
ningunos lentes oscuros te ayudarán
ningunas fuentes son fidedignas de verdad
uno siempre busca
una mejor
unos cuantos años
unas tras uñas
otro se convirtió
otra más
otros o nosotros
otras tantas piedras
todos los fuegos
todas las veces
muchos menos
muchas masas
pocos tampoco
pocas pero bien locas
bastantes como antes
varios desvaríos
varias varicosas


los reflexivos (mete senos)

me (too)
te (le)
se (tú)
nos (on)



art by chase markovich

25.5.09

la salud del temponauta




la cosa sucedió como una emergencia
de súbito y hacia arriba, hacia la cúspide espumosa
donde convergen las cuestiones y se promiscuyen las emociones
el instante preciso en que los destiempos encontraron extraña sincronía

anacrónica, su tema y la otra vez que la tuve cerca
se me cruzaron los adioses, se me confundieron
las bienvenidas y se esfumaron las probabilidades

de que el perro ladrara y se alterara
pues de eso no te voy a contar
eso fue lo que fue y seguirá siendo

lo que compete ahora
ya no está
ya me lo
perdí

19.5.09

who are you?




no tengo la menor idea
no sé cómo fue que mis ojos llegaron a ti
mucho menos cómo sucedió
o sucediste en este mundo

a lo mejor eres el sueño de otro
que intercepté sin querer, sin saber
a lo mejor eres pura imaginación
una expresión de una carencia existencial
el arquetipo del deseo

(una de risa y otra de mar)

las dos a la vez, las olas al revés
las risas que emborrachan a las nubes
los ojos que atraviezan la niebla
de una combustión de anhelos
y la voz que proyecta el vacío desde adentro

eres una forma de ver el alba
de hablar con los rayos
de intercambiar instintos

eres anacrónica
un despertar en el hombro
siniestro del hombre descompuesto
un garabato en tinta china que no se olvida
una palabra que cobra vida

eres anatema de la soledad
antípodo de la pesadilla recurrente
vapor que sube y converge con la luz
la parte que cobija de una sombra

eres un puñado de palabras
que todavía no existen

eres musa casi por casualidad
pero tus letras te atan al papel
al canvas, al monitor, al micrófono

eres sólo una
la necesaria

photo by Bitterjug

27.4.09

i wanna believe

video

15.4.09

la paradoja del temponauta




Recordada, estimada y añorada Frances:

Imposible escribirte sin pensar que nunca te llegaran estas páginas. Pero bueno, esos son otros veinte pesos. Te escribo simplemente por necesidad, porque he llegado al fin de la ironía, acá en los márgenes más precarios de lo que es ser; te escribo por que no sé qué más hacer. Estoy casi al borde de la invisibilidad. Porque estoy solo, por eso, porque ahora que tengo los pliegues del Tiempo a mis pies, a mi alcance, es cuando ya no me queda nadie al lado. Pues hasta acá llegué, Frances, perdón, doctora...

Ahora que puedo comprender más de lo que antes ni soñaba con entender, pues ahora me toca estar solo, ahora me toca vagar y vivir y evolucionar en el vacío emocional de los sinhistoria, de los que ya nos fuimos por la borda y caímos en el vasto mar de la ignominia. Siempre supe que la verdadera cúspide de la vida reside en lo que somos capaces de compartir, siempre sospeché que lo único que tiene sentido es lo que experimentamos en conjunto, la solidaridad que genera una experiencia común, el propincuamiento de lo que compartimos sin querer queriendo y plenamente, lo que nos ata a este globo cósmico sin frenos ni segundas opiniones…

Irónica, cruel e irreparable esta condición de aislamiento que nos aqueja a los temponautas de tiempo, a los veteranos de este algaretismo cronológico que nos mantiene y nos sostiene fuera de la comunidad humana. Al menos en lo que al pasar del tiempo se refiere… ¿Cómo compartir las inequidades de esa flecha inclemente, como encontrar un denominador común con otros que no conocen la insoslayable incertidumbre del cuándo, del dónde, del porqué…?

Curioso que es sólo cuando colaboramnos con los demás que nuestros días y noches obtienen peso; que sólo cuando nos percatamos de que no estamos solos es cuando único se revelan las dimensiones reales de esto que llamamos Vida. Y sin embargo, una vez caemos en cuenta de que nuestra mirada es compartida – y no meramente exclusiva, secreta – o mejor, devuelta, nuestra realidad se troca en incertidumbre absoluta. Gracias a Heisenberg comprendemos el porqué de esta paradoja en la temponáutica clásica. Si nos olvidamos de los nanobios, y el bagaje filosófico que arrastran consigo a través del cosmos, tal vez el sinsentido fuera tal que no hubiera manera de evitar sucumbir a la más despiadada locura. Pero no; una vez descubrimos la magnitud real del multiverso que nos contiene, sólo la simbiosis inconciente con los nanobios nos salvan de las garras de la demencia cósmica que de seguro nos espera en la soledad de la existencia terráquea. Pero no, gracias a estos diminutos enigmas podemos conservar algo de nuestra capacidad para soñar, para ver, para vivir…

Ay Francés, ya perdí todas las esperanzas, ya no puedo regresar. No es tan desastroso como suena, después de todo las esperanzas son inútiles a este nivel. ¿Qué pueden brindar las esperanzas que la conciencia del Otro no nos otorgue con creces? Nos desdoblamos y nos realizamos a la misma vez. Esta será mi maldición: conocerlos o disolverme. Si no hago contacto con nada ni con nadie, ¿existo? El tamaño de la ofensa es que ya no funciona el viejo axioma: cogito ergo sum. Esto queda descartado de una vez por toda como un anhelo inalcanzable. Suena lindo, pero no es más que una mentira salvaje, voraz…

¿Cómo superar la derrota de la soledad? En especial cuando sabemos con horrible certeza que al superar la soledad, nos condenamos voluntariamente a la disolución, a la invisibilidad, a la incertidumbre del destino nunca predeterminado…

Ojalai me pudiera sentar en tu despacho y desahogarme como lo supe hacer érase una vez. Hoy día todo ese pasado me parece falso, imaginado… un simple capricho forzado. A ver, a ver si no me topo conmigo mismo mientras te busco; cuánto daría yo por poder cancelarme y resolver la condición de nómada en el tiempo que me traga como la tierra se traga mis sueños…

tuyo, tal vez,

9.4.09

Líneas para un comyut improvisado




¿Cuál eres ahora?
¿La Risa o la Mar? Da igual. Sigues siendo mía.

Mías son las aguas de marzo,
el sol de mayo y la vergüenza de julio.
Mías son la chavería de días que te he visto,
en realidad,
y el reguerete de veces que te me pegaste.

Anoche llovieron las tentaciones y me mojé.

Con gusto, regodeándome
al borde de tus aguas, tus mentiras
(dulces delicias piadosas), tus sentimientos.

Aquí estoy y no me voy.
A lo sumo, me van.
Me vas.
Tú.

30.3.09

....


Esperando una colilla en las escaleras
pasan los días y sale la luna
si pudiera llover, lloro, y a veces
un río discurre sin cauce. Sólo quiero una
noche de nieve contigo entre las eses
de un suspiro sosegado y una somera
soledad de fierro y viento y sin aliento
cuando me robas el sueño y todas esas
versiones de un pasado cualquiera.

15.3.09

luz(es)




la luz, la unánime luz
matiza la entrada de la temporada

por lo menos se despide

tu luz es sed insaciable y vitamina
cicatriza las heridas de invierno

suspendes la cromática del contacto inicial
arreglas el garabato
sin descuidar el momento

días azules
días de nubes
de amor y desazón
aguaceros y comienzos
emergencias

mañana en la sombra
acuérdate de mí
quizás, por qué no,
tengamos una segunda oportunidad
para que terminemos otra vez

luces brillante
como de costumbre
pero sigues sumida

en la distancia

como estrella
como deseo fugaz, como
evidencia de lo que puedo ser capaz

el tatuaje del temponauta




Cuando cae en cuenta no lo asume enseguida. Perdón, caigo, asumo. La tercera persona es la vía más fácil, si no se tiene un sólido referente estacionario... el tema es un faro en el tiempo, un punto fijo en el fluir imparable de esa cuarta dimensión. Sin eso, olvídalo. Otra vez, perdón, me olvido yo... La proyección es lo más natural, pero anclar la esencia de nuestro pasar en algo netamente estático, en tierra firme por así decirle, es el mayor de los retos que me aguarda. Supóngolo asequible, pero erro con regularidad.
He aquí mi contribución a la interminable búsqueda del sentido correcto: tatuajes. Se me presenta como la manera más práctica de organizar e identificar nuestros propios desdoblamientos temporales. Y no hablo de esos patéticos arranques de constancia que le dan a los menos sensatos entre nos que terminan por tatuarse un hexagrama del I-Ching en cada hombro, Lü y Chên por ejemplo, como aquel pobre diablo de Río Piedras. No, yo me refiero a los discretos asuntos que escondemos entre los dedos, en el inversos del codo o la rodilla, o hasta en el cuero cabelludo. Pequeños indicadores, leves marcas para poder fijar nuestros pasados y futuros sin perder el sentido de la dirección, del momento, del día... hay veces que encontrarnos por razones aleatorias nos sacude de un forma demasiado intensa, demasiado personal.
Un rápido a la parte esa carnosa entre los dedos puede detener en repentino descenso a la locura...

“entre labios y secretos menesteres
se le va la cuenta al consabido cronómada”
Lew D. Pomplemousse

11.3.09

entre el aire y las ansias



Las esferas hablan
tienen voz, tienen algo que decir
la esfera sabe
el viento la aprieta
la historia abusa de ella
el tiempo la posee

El movimiento mimetiza
transforma, caduca
sucede y concede
ocurre que vuelve a comenzar

porque así eres
porque así vienes
porque así te rompes

El cristal con que se mira
estudia, analiza
me devuelve su quebrada
me multiplica la perspectiva
interseca la cadencia
de la luz
a través
del cristal

9.3.09

interrogante

Si la mujer es la noche,
¿qué es el insomnio?

6.3.09

la soledad del temponauta, parte 2




Frances:

No le creas nada, o mejor, no me creas nada. O sea, no a mí ahora, sino a mí, el que te visitó al despacho, ése… ése no era yo. Estoy híperconciente de que no va a ser fácil creerme, en especial cuando recién sales de una sesión conmigo (y repito, ése no era yo). Pero me tienes que creer, Frances, por favor, porque sino, pues no sé qué me vaya a pasar ya que lo he estado perdiendo todo poco a poco a ese impostor mío.

Tal vez lo más lógico sea intentar darle sentido a esto que no tiene nada de sentido. Pero es que el sentido de las cosas de repente se me antoja como un lujo, y pa’ colmo un lujo que está actualmente fuera de mi alcance.

¿Cómo hago? ¿Dónde empiezo? Pues a la verdad que poco importa, porque una vez se entra en esta esfera existencial que habito ahora, se pierde la sensación cronológica del pasar del tiempo. ¿Cómo establecer una cronología cuando el inicio está en constante flujo temporal? Ya el tema no es la estructura, la estabilidad que provee el ancla de la flecha del Tiempo. Repito, esta flecha ya no es flecha (ni fecha), ahora es cordel, hilo, suave y maleable, conformable a las exigencias del presente. Es como una bola de hilo, una cuerda que se enrolla sobre sí misma, una espiral que se amontona a los pies del futuro que nunca vendrá. Desde donde estoy parado, el futuro es pura ilusión inasequible… es más, el futuro ahora podría ser el pasado y vice versa, ¿o vice tempo?

¡Qué sé yo! Ya ni me entiendo yo mismo, a veces ni me creo lo que pienso. ¿Cómo puedo hacerlo, si constantemente veo a mi doble apoderarse de mi vida paso a paso, día a día, triunfo a triunfo, o en este caso, mi ristra de fracasos. Por ejemplo, para ver si me entiendes, ya yo me quedé en la calle. El tipo vino un día a mi departamento y cambió las cerraduras. Luego le presentó una ficción a la casera que ella ni caso me hace ahora; no me contesta llamadas, mensajes, correspondencia, en fin, nada de nada. Los otros días hasta me llamó a la policía mientras le tocaba a la puerta de su apartamento. Y eso es lo último, porque ya ni mi familia me presta atención y mis amistades se han quedado sin paciencia para con mis asuntos supratemporales. Fruncen el ceño, bostezan, tralalean o sino se la pasan consultando sus reljes como si tuvieran un asunto pendiente del cual yo los distraigo.

Ni modo. Ya ni me sorprenden las insólitas situaciones que me aquejan y me alimentan el noctambulismo. Aunque para los efectos sólo llevo un par de semanas (si eso) en la calle, mi otro yo ya sabe todo lo que me propongo hacer antes de entrar en acción. Sin falta mis interlocutores ya saben el cuento que les tengo preparado. A tal nivel que en ocasiones hasta yo mismo me quedo mudo, lelo, apendejado por las reacciones de mis colegas y pares. ¿Cómo es posible que el otro yo pueda viajar en el tiempo y descubrir lo que yo pienso a partir de un encontronazo con mi doble? O sea, si mis pensamientos los genero al confrontar mi otro yo – el cual me visita del pasado o futuro -- ¿eso no implica una nueva dirección que asume la flecha del tiempo, partiendo del punto en que mi doble se topa conmigo? Supongo que mi otro yo tiene acceso a todas esas ramas temporales que se bifurcan en el futuro a partir de un nuevo encuentro que nunca antes se había cuajado?

Supongo que no me entiendes porque yo ni seguro estoy de lo que digo. Pero pichón, ese es otro asunto para otra sesión. Lo importante es que te pueda ver para conservar mi sano juicio… estoy a punto de perderlo, sino es que es muy tarde ya.

¿Te parece el martes a la 1 PM?

Y repito, si te visito no me hagas caso, sólo considera estas cartas, ya que son el único elemento de mi vida actual del cual mi otro yo desconoce. Mientras no se entere que te estoy escribiendo, no debe de haber complicaciones.

Espero tu respuesta con desesperación…


foto de jason mena

22.2.09

retrato del temponauta as a starving wanderer



kensington market, toronto

15.2.09

Toronto blues



Un día gris, homogéneo, nubes bajitas
pompas inmateriales rasgando las calles
día gris y de fiesta y de la amistad
como son todos los días cuando uno
lo piensa bien, pisando memorias rotas
cazando vanidades de otra época
transcurriendo como una primicie
un recuerdo, un encuentro, un deseo
desos que uno teme en realidad

ayer te vi en el troli de la ciudad
donde no vivo, donde no calzo nubes,
donde todo empezó y terminó
sin grandes acontecimientos, con la luna
llena de rostros y caminatas y luces de noche
como estrellas alumbrando la vereda
de una nostalgia absurda, una nostalgia
como un beso en el cuello
una memoria de sol
una humedad entrañable

un hombre solo en el pasado
un recuerdo de multitudes
una mujer que nos mira y no se nos olvida

foto por beatriz centeno

5.2.09

el reflejo del temponauta

26.1.09

winter snapshot

7.1.09

pregunta a la experta en papeles

¿díme, el comienzo es lo mismo que un lienzo?
hay páginas en blanco,
hay un manto blanco sobre la ciudad

al final del túnel brilla el blanco de tus ojos
y suena el crujir de tu oportuna mordida



ya no le presto atención a la calle
me dejo llevar por el lirismo chueco
de los rótulos que anuncian la llegada
o la retirada decidida del otro

del quescribe
sólo me llevo
páginas en blanco
un manto sobre la ciudad

me rodea como merodean
tus imágenes
tus capturas
me rodean sin regodeos

mañana, maldicen, es otro día
leo, solo, mientras meo
en cualquier rincon urbano

mencuentro
en blanco
manto blanco sobre la ciudad

como una hoja del árbol transatlántico
o el verbo emitido a ciegas
tanto sueño en otros lares

el mar es
blanco
blanco sobre la ciudad

que me habita
que me invitas
sobre la ciudad

serás tú, Jayuya

la ciudad
de nuestra historia

6.1.09

Servicios Pre-ambulatorios




¿cómo aislamos ese momento determinante
en que la tela agarró el viento y zarpamos?

somos dos (amantes, naciones, gentes, pueblos)
y nos multiplicamos detrás de los párpados
cuando nos vence el sueño recostados atrás

en los campos de Morfeo avivamos
las llamas de nuestro imaginado fuego
y nos dividimos el recorrido del camino
encontrándonos, tal vez, al otro lado

de las aguas de Ymoja saboreamos
con abandono el abono abundante
de tu boca y la distancia intransigente
que evita que por fin nos veamos

¿cómo ignoro la realidad y el pasado
sin arriesgar nuestro choque inminente?

5.1.09

prólogo a nuestra historia





una interrogante circa un dos por tres
ayer siempre tembarcaste por siaca
no fuera a ser que te vieran ahora
así como la llevas, la enseñas

intersecada por un azar desierto
tenteras de lo poco que hubo por sentado
nunca lo imaginaste cercano, así, en la cara
pero ya entras en tiempo y postergas
la ambigüedad implícita en el saludo:

el calor de un cachete que no te pertenece
se manifiesta como una lenta cocción
dos partes anhelo y el deseo que crece
entre los trastes y la emoción del camino

desde que arranca se pierde el foco
y a lo lejos siempre se ve de noche

2.1.09

Entre dos años, deseos o pesadillas…



son dos personalidades peleándose
por un cuerpo debatido entre
el ebrio estanque de la inopia
y el insalubre tufo a postrimería

mañana regreso y me comeré las sobras

30.12.08

carta al terapista del Temponauta




Frances,

Anoche entré en el baño a las tantas de la madrugada y enseguida que me ví en el espejo tuve una desas sensaciones, deya vú le llaman, creo. O sea, en el sentido de que es algo insólito, pero insignificante, irrelevante y extraordinario a la vez. ¿Sabes de lo questoy hablando? Pues mira, caso personal; de repente tengo un vivo recuerdo de haber dicho algo en voz alta pero, que aunquestoy solo, acabo de oler, ver y sentir a una segunda persona junto a mí, a otro cuerpo. Lo que quiere decir que lestoy hablando a alguien más questaquí, al-laíto mío, pero que soy yo, que sigo siendo yo mismo, el que mestoy hablando. Por supuesto que como somos dos entes distintos, pues no podemos leernos las mentes y por ende le digo lo questoy pensando, porque sino no mentiendo. Yo mismo. ¿Mexplico? La presencia de otro siempre es contundente, punto, aunquesté de mente ausente, lo físico siempre se impone. ¿Qué uno hace cuando ese otro es uno y el mismo questá ahí, a mi lado. ¡Wuóu! Qué sensación más extraña ésa, Frances, recordar que me acabo de hablar en voz alta a mí mismo, pero como si fuera otro, tal vez como lo que algunos llamen uno desos… ¿vuelos astrales? Aclarando que no es una experiencia tan profunda como lo que suele implicar esa palabra ‘astral’. Sigue siendo algo mucho más prosaico, más pedestre, hasta vulgar de cierta manera. Obsceno casi, un desdoblamiento como ése... ¿Sí mentiendes?

Entonces pues, si hubiese sido algo único, una sola vez, pero lo peor del caso es que me volvió a suceder al poco rato, cuando estaba lavando los platos. Estaba de lo más tranquilo enjabonando ollas y platos cuando algo me interrumpió, o mejor, alguien. Cuando me volví hacia la fuente de la distracción, era yo mismo. Ahí estaba parado junto a mí, fumándome un cigarrillo lo más campante, como si nada, como si esto de ver mi reflejo fuera de un espejo fuese ocurrencia diaria, cotidiana, y me miraba yo mismo con una mirada muy peculiar, muy críptica. Por eso fue que me pregunté en voz alta, “cómo, qué dices”, al yo questaba parado allí junto a mí ante el fregadero. La sorpresa de re-encontrarme otra vez, en tan poco tiempo, me sonsacó, me confundió, promiscuyó mis sentidos de forma orgiástica y en cierta manera, anti-climática. No espere a que mi otro yo contestara. Cerré el grifo y me fui a buscar la ropa que tenía que lavar. Agarré el londri y lo llevé a la parta de atrás del sótano, dondestán las máquinas, inserté las pesetas y en cuanto salió el primer chorro de agua, ahí estaba yo otra vez. Ya esto era el colmo, ya mestaba persiguiendo yo mismo; la proverbial perse en evidencia, hecha carne y hueso, de mi carne y hueso.

Regresé al apartamento y me quedé pensando; había algo en aquellas tres instancias de desdoblamiento corporal que saltaba de la página, por así decirlo, y me llamaba latención. Por un minuto, sólo por un minuto, consideré la posibilidad, o tal vez la probabilidad, de que todo eso tuviera que ver con el agua. En las tres ocasiones había estado junto a un chorro de agua de una forma u otra. ¿Tendría eso algo que ver? ¿Contenía el agua la respuesta al misterio de mis reflejos en vivo, vía satélite y a todo color? Este denominador común suscitó en mí gran interés; en cuanto afloró en mi mente no pude contener sucesivas asociaciones sobre la naturaleza desa molécula: su densidad aumenta en estado líquido, por eso flota cuando congelada, además de ser el principal componente de la vida, de carácter vital para nuestra existencia…

La memoria juega conmigo sin misericordia – a veces no sé si he escrito esto ya unas cuantas veces a causa de que esta computadora está malita y se apaga constantemente, o sino porque he saltado pa’lante y pa’trás en el tiempo, mientras dormía y me desvelaba a la vez. Asímismo no recuerdo en realidad escribir tanto; la primera vez que me levanté insomne de la cama la encontré terminada (en su estado actual) en la pantalla de la compu. No he cambiado ni siquiera un sólo símbolo de puntuación. Hecho irrelevante para sus propósitos, pero curioso igual. Opacado del saque por el otro hecho más contundente: ahí estoy yo acostado sobre el sofá, al lado de la mesa, roncando como una bestia de matadero. Puro sueño, tipo quinto, eso era obvio. Lo que más me impactó fue la calidad del ruido, del propio ronquido, flemático y seco a la vez. Tan real y fuera de mí, sin embargo ése era yo tirado en el sofá durmiendo, roncando, meneándose inquieto en la hamaca de Morfeo.

Pero divago, Frances, porque lo importante es que cuando me vi allí en el sofá, vestido con la misma ropa, pues lo del agua caducó. No sólo eso, sino que además la cosa empezaba a ocurrir con más frecuencia. Apenas habían pasado unas horas desde que me ví por primera vez detrás de mí en el espejo del baño. Toda la situación me causó un leve dolor de cabeza, una especie de mareo sazonado con vértigo que me pulsaba sobre las sienes sudadas. Confundido y drenado de toda energía, me volví a acostar, quedándome dormido casi inmediatamente. No recuerdo exactamente qué fue lo que soñé esa noche, pero sí recuerdo levantarme ajorado tarde en la mañana, con el sol en alto y el pelo emplastado de sudor. Tenía la impresión de haber viajado, como cuando uno se queda dormido en un tren, una guagua o un avión y te levantas miles de millas de donde te quedaste dormido. No sé si eso tiene sentido, pero así fue y así te lo cuento. Necesito saber qué piensas de todo esto porque la cosa no se acabó ahí.

Han pasado ya un par de semanas y las ocurrencias han continuado, multiplicándose y aumentando en intensidad y duración. Las últimas veces me ha ocurrido en público; a veces me veo en la parte de atrás de una guagua, o al otro lado de una vitrina comercial o sentado en la barra de un establecimiento mientras desayuno o almuerzo con amistades. A veces escucho ruidos afuera de mi casa y cuando me asomo por la ventana me veo alejándome cabizbajo por la acera. Hace unos días atrás hasta me llamó Bela a pedirme que por favor deje de comportarme como un sayco, que la deje tranquila ya, que no me pasee por los predios de su edificio y que no vuelva a preguntar por ella en el trabajo. Créeme Frances, no soy yo – o bueno, sí, lo soy supongo, pero no éste yo, sino el otro. Lo mismo me pasó con mi viejo. Cuando lo fui a visitar el otro día lo primero que hizo fue preguntarme que qué se me había olvidado, por qué había regresado. Me quedé atónito, incrédulo, aterrado. El tipo ya empezó a interactuar con la gente en mi vida y no sé qué hacer.

Plís, llámame en cuanto leas esto pa’que me digas cuando puedo pasar por tu oficina para una cita. Temo que cuando me vuelva a encontrar no sepa controlarme y cometa alguna estupidez. Espero que me puedas ver pronto, antes de que sea muy tarde…

23.12.08

Re(conoci)miento



Érase una vez tencontré
entre el CMYK de una noche
que terminó al revés
(o sea, de día) que a su vez
se convirtieron en tres

primero fueron sipis, miradas,
tonterías y torpezas verbales
tal vez lo que denominaste
como tristes charrerías
porque no sabía que más hacer
con el destello que vendría

muchos años después
la nieve acumulada a mis pies
y los recuerdos confundidos
con lo que quizás soñé
sin querer, a pesar de mí
y todo lo que olvidé

abandonado en un baúl
un mirar hacia atrás obsoleto
las ganas de un futuro incompleto
cumplido en interrogantes
registrada por debajo del azul
(que son iguales
a las radiaciones
cósmicas, estelares)

eres tú
lo reconozco
pero
¿hasta cuándo?

15.12.08

encontré calor




entre los temblores
sestremece el filo
de la viva voz
soterrada anteayer

debajo de un puente
entrando en calor
sescuchan voráces
y se cruzan las corrientes

9.12.08

sin ti (tu lo querías)




el futuro llegó con la nieve
tres pulgadas de dudas, algo de
hielo y tres días compartidos

al principio no lo reconocí
parecía sólo invierno, sin el frío
pero enseguida supe que venía por mí

28.11.08

el recurso del pavo




el asunto es el futuro
la cuestión es el periplo
el llamado rumbo perdido

los personajes son los mismos
la misma duda, el mismo miedo
de siempre, de toda la vida

el recurso es un pavo
16 libras rostizadas sin pena
la mesa sazonada con olvido

la resolución nunca llega
mejor, así retiene más sabor
y podemos combatir el frío

17.11.08

the art of the welcome mat



We will add nourishment,
maybe even room for one more
after all, dinner just became supper
they said with that affable tone so customary

at times like these
I always forget to excuse myself.
Wine will sparkle like her eyes,
the dimple in the history
of my comeback will swell and storm
like the flashing lights
triggered by her form, by her body in my
shivering lack of imagination.
All good things in due time,

she whispered and her breath
turned all of my strength obsolete.
Typical, I will mutter to no one

and gladly surrender at her feet.

6.11.08

referentes

Sé de las marcas que le haces a las páginas
de las letras que usas como leyenda
me subrayastes y me doblastes las esquinas
sin que yo en realidad me diera cuenta

sé de los ayeres y los anaqueles repletos
de variadas opciones, de tu colección
de sustos olvidada en el clóset de los esqueletos
nos relegastes a la zaga de tu obsesión

sé de tus manos y la ilusión de tus senos
sé que no siempre recuerdas el tacto de nuestros cruces
sé de otro que pasaba por ahí, por donde se bifurcan las intenciones
sé de uno que releíste con ahínco unas buenas par de veces
supe que era como andar sin nada de frenos

a toda velocidad por la calle soledad
a nivel del puente de regreso y de las murallas
alrededor de unos tres cinco siete años

que sé a qué se refieren las paredes de tus silencios

2.11.08

epistola cargada

Primera carta desde el futuro




Lo primero primero: Soy tú. O sea, mestoy escribiendo yo mismo pero cuando me lea (cuando por fin tengas estas páginas en tus manos) no lo voy a saber. El instinto me sacudirá y me exigirá la más rigurosa incredulidad. Lamentablemente no tengo tiempo para explicarte nada. Tú sabrás. A mí lo que me importa es evitar la Nada, explorar la permanencia. Así que, olvídate de la razón, en este caso no te servirá de gran cosa.

No lo hagas, porfa, no lo hagas. Si te digo a lo que me refiero, pues nunca leerías esta carta, aunuqe el evento como quiera sucedería. En estas cuestiones lo crucial es la curiosidad, el despertar mental que al fin y al cabo es el que nos hace actuar, el que nos facilita ejecutar las acciones que nos empujan hacia el destino mientras a su vez lo van armando. No dejes quel miedo sea el motor de tus movimientos, no te detengas en esos lugares hipotéticos de los malditos ‘what ifs…’

Cuando tencuentres ante la turbia tendencia de la vida de suministrar excesivas anfibologías, no dependas tanto de tu mente, de lo que ‘crees’ saber. A veces la experiencia sirve para reforzar limitaciones inexistentes. No tienes que arrancarle sentido a todo, la lógica no es esencial para el funcionamiento del universo. Hay inteligencias que operan fuera de las abstracciones humanas, hay cosas que nosotros no tenemos ni siquiera la capacidad de imaginárnoslas, de aproximarnos a ellas a través del pensamiento abstracto o la imaginación.

A veces todo es pura sensación. A veces sólo sientes la verdad, la intuyes sin comprensión. Nada de raro tiene el que tu cuerpo reciba información que tu cerebro nunca canalice; cuando la comunicación ocurre a nivel cuántico, una célula común y corriente carece la capacidad de reconocer lo questá sucediendo muy por debajo de su nivel, de su posición particular en el cosmos. ¿Acaso tenemos ‘conciencia’ nostros deso que sucede en nuestro propio cuerpo a nivel celular? Pues lo mismo, la cadena continúa.

Todo esto porque llegará un momento en el que te cuestionarás eso que conoces como realidad, que serás testigo de algo que no cuaja con tu concepción fenomenológica de la existencia y por lo tanto te verás forzado a interpretarlo a cómo de lugar. Suéltalo, haz buche. Ráscale a la situación para quencuentres y aceptes lo Desconocido. Lo tienes a todo tu alrededor, pero tu propia experiencia te hace pasar por alto las señales, la evidencia de su presencia. Rasca el por qué de tus acciones y encontrarás la Mentira Innegable, el Mysterium Tremendum.

Gasto este tiempo escribiéndome porque la más mínima posibilidad de que funcione y tenga efecto, pues aunque sea ínfima es suficiente como para arriesgarlo todo. De cualquier modo ya la Cosa como que se ha salido del quicio y hay como detenerla de tal —

(hasta aquí la epístola encontrada dentro de las páginas del I-Ching de mi librero)

28.10.08

el Temponauta y los 4 Libros de la Immortalidad

¿Qué onda, no? Ondas y partículas, materia y energía. Son tantas las piezas del rompecabezas que el proceso de hallar su diseño, su orden, está condicionado por el trayecto del tiempo. Un pesamiento es un tramo del trayecto, por eso no se puede detener ni capturar.

Pero me adelanto, y no quiero seguir cometiendo los mismos errores. A lo que vinímos. El denominado “pliego putativo” del Manuscrito Voynich no es el trozo más representativo de este fascinante documento, ya que su inclusión se debe a la sorprendente semejanza en ejecución simbólica, o tipográfica.


En estas tres páginas del manuscrito aparecen objetos que parecen astronómicos


Aunque no comparta autor con su texto matriz – si se me permite un uso flexible del término ‘texto’ – es incuestionable que la pluma del Pliego Putativo tuvo amplio acceso al Manuscrito Voynich, aún antes de ser circulado entre los pensadores de la época. La conclusión incluye el supuesto de que el autor del pliego tuvo en sus manos el Manuscrito Voynich aún antes de que Roger Bacon lo mencionara por primera vez en la carta a su hijo fechada en junio del 1289. Por lo tanto la influencia del afamado artista está ausente por completo en el Pliego Putativo.

(Hay una escuela pequeña de historiadores rumanos que alegan tener en su posesión unas ilustraciones que hiciera el Bacon, ya cercanas sus postrimerías, que lo remiten a las áreas más estrambóticas del manuscrito, referentes a cierto vegetal inetrgaláctico cuyas propiedades alkaloides afectan la apreciación del tiempo y su posible división, a su vez, en páginas. Sería de sumo interés el análisis de tales ilustraciones, ya que podrían revelar algún dato relativo al paraje del manuscrito entre el 1300 y la primera mitad del siglo XVI, cuando volvemos a encontrar rastro del manuscrito en Bohemia. Y eso es sin ni siquiera indagar en la veracidad de los alegatos sobre la planta intergaláctica con propiedades temporales, cuya confirmación tendría incalculable impacto en la Temponáutica, hija bastarda de la metafísica.

Para los neófitos: El Manuscrito Voynich no es sólo el libro más extraño de la historia, incluyendo el infame y macabro Necronómicon, porque no es sólo un libro, sino muchos. Los secretos temponáuticos en él contenidos han hecho que el medio puñado de seres que ha logrado leerlo, haya podido también poner en práctica los recursos temponáuticos en sus páginas y regresar al momento en que fue redactado, interactuar con sus compiladores y de esa manera alterar su escritura, cuestión de que el manuscrito sigue siendo re-editado a través de los años. Esto hace que cada copia sea única, ya que representa una edición particular, y no existan nunca dos copias idénticas. El truco radica en poder establecer el orden cronológico de sus subsiguientes versiones o ediciones.

Por esta razón, el Manuscrito Voynich que Tolkien tuvo consigo en las trincheras de la Gran Guerra, las copias fotográficas del capítulo encontrado entre los papeles de Lovecraft, la declamación que escuchó la Shelley aquella noche junto a Lord Byron y sus secuaces de un pasaje cometido a la memoria de uno de los invitados, la copia en paupérrimas condiciones que anduvo bajo el brazo de Cabeza de Vaca mientras cruzaba de costa a costa en norteamérica, pues todas esas copias son distintas.

Hoy día sólo se conservan cuatro manuscritos, de los cuáles sólo uno sobrevive y se le conoce paradero.)

Y vuelvo y divago… Será la emoción de tener acceso a una copia del Pliego Putativo, no sé, o será que mis incursiones en la temponáutica han tenido unas consecuencias lamentables sobre mis capacidades expositivas y descriptivas. Lo mismo da, aquí lo importante es el pliego y sus implicaciones. Por eso me parece importante que aclare lo más posible su elusiva presencia.

Ser un temponauta autodidacta conlleva inevitables efectos secundarios. Todo parece indicar que los temponautas no mueren, sino que se disuelven en el tiempo. “Vaya,” dirán muchos de los que hayan llegado a este punto, “qué conveniente.” Pero se equivocan, no hablo de la immortalidad, sea como sea que los mortales logramos conceptualizar tal cosa. Hablo de una cancelación, de una omisión, de una redistribución del ser al integrarse poco a poco en el tejido de todo lo que le rodea. No llega a la muerte, no concluye, no ejecuta, simplemente deja de ser relevante, caduca, pierde definición y la capacidad memoriosa. No sobrevive ni siquiera en la memoria ajena. Su interacción con el entorno ha re-hilvanado tantas veces el destino que le concierne, que su presencia deja de ser influyente, necesaria.

Deja de ser, punto. El viaje cesa.

25.10.08

Templo



El Instituto Internacional de la Temponáutica Multiversal es un edificio como cualquier otro. Bueno, casi. Para el ojo adiestrado, las señales están ahí, al alcanze de la vista. No hace falta tanta secretividad ni tanto camuflaje, no importa quién se entere de lo que sucede detrás de sus puertas. De manera sorprendente, la entrada principal está siempre abierta, veinticuatro siete.

Esto se debe a dos razones, por un lado ofrece servicios hospitalarios de tercera y por otro, controla el dispositivo temponáutico más potente de éste y los otros universos que colindan con el nuestro. Pero para apreciar la magnitud del aparato, para poder maravillarse ante la compleja maquinaria que impulsa el tiempo y lo sujeta a nuestra manipulación, habría que repasar media docena de rigurosos tratados sobre la física cuántica y el electromagnetismo, sin mencionar ciertos aspectos de las leyes gravitacionales (ahí, ya, lo dije, no se trata de una sola ley de la gravedad, sino múltiples leyes que entran en vigencia según la presencia de combinaciones de ciertos factores exteriores…)

Regresemnos a lo que nos atañe, al aparato. Nadie se preocupa por quién entre o salga del Instituto porque tienen a su disposición el recurso más veloz de regresar a cualquier punto del tiempo, ya sean los fijados en el pasado, o los que se ramifican ante nosotros en dirección de uno de los futuros posibles. Ya no quedamos tantos de los que podemos operar en múltiples dimensiones simultáneamente. De hecho, hace tiempo que no veo ni a Liza ni a Jarol, los otros dos que yo conocía personalmente.Demás está suponer que sin lugar a dudas ello se debe a lo que sucede en ese maldito edificio. Pero no se puede vencer al que tiene el tiempo agarrado por los proverbiales cuernos, no se puede derrotar al que ha superado el tiempo.

Sin embargo, eso no quiere decir que yo no lo vaya a intentar…

19.10.08

Cuerda al frío

Recuerdo dándole cuerda al frío
y las lindas tardes de domingo
recuerdo, sino mequivoco, cuando llegaron
los extranjeros con ropas de diciembre
y ojos recién nacidos, enterrando en nuestro lingo
el secreto de sus inquisiciones tardías

Espero sentado la maquinaria,
la pausa, la claridad, cual río
que me arrastra resquebrejado,
peatón del pensamiento colectivo



(mañana lo perdimos
(mañana ahora no nos pertenece
(mañana cortan la cinta
(e inauguran el olvido

otro año más que me lo pierdo
otro otoño más con ciertas ínfulas de mujer
otra trinchera que caduca, a no ser
que otro escollo más enfiles sus ansias
hacia la costa otra vez, después de todo

pendo, como cuerda enredada
el dolor quita el nudo, sopla
en latitudes que platicaron otrora
un invierno que pende desdel día
como luna, como pelo de nada
como cuerda al frío en demora

14.10.08

De Clavos...




Y vuelven los clavos a maltratar la madera. La astilla se separa y vuela, saliendo al otro lado embravecida y con mucho filo.

La madera se estremece, tiembla y en una nube de aserrín – fina como la harina – se queda dormida soñando con el próximo clavo.

Por la mañana lo único que encuentra, desafortunadamente, es una tachuela triste, solitaria y doblá.

5.10.08

the abYss



No existen las palabras para atrapar ese momento fugaz en que se abren las compuertas del avión y el abismo terrícola te brinca sobre los ojos como un cubo de agua fría. Ahora tengo que saltar, piensas y sientes cada uno de tus músculos cobrar la consistencia de un río, del agua que se escurre entre los dedos de la mano. Pero no hay vuelta atrás; has estado todo el día esperando, cavilando, sopesando los pros y los contras, y ahora se te manifiesta el inherente riesgo que no pudiste ver desde la superficie planetaria de tu hogar.

Nada, arqueas la espalda y abres bien los ojos y entonces… saltas al abismo!

1.10.08

Lo que las paredes ven



18th Street, Pilsen

30.9.08

Sueño sin dinero y con munchies

Si me bebo las letras, luego no puedo dormir.
Sueño con un cuerpo, una sombra, quizás,
con suerte, sueño con sábanas y almohadas estrujadas
o por lo menos sueño con las tuyas, las que pude ver.

Si me robo el tiempo y no te aviso,
es por razones de etiqueta;
entonces me duelen los ojos,
y bajo la mirada como los cerdos
y me da hambre, hambre de hombre cuerdo




Y por eso
me comería los días
en salsa de luna llena
las estrellas en escabeche
con asteroides alcaparrados
hasta me comería un mole de sol
con pique de ausubo
sazonado con salitre y sereno

te comería completa, entera
y guardaría lo poco que quede
pa’ luego no tener que comer fuera

28.9.08

eres


Soy las gríngolas que te acompañan en todo momento
Soy grama crujiente bajo tus pies que me pisan
Soy sueño sintonizado a los pasos perdidos de tu mente
Soy dueño y señor del espacio que no existe entre nos
Soy molécula polizonte, errabunda en tu abundancia



Soy la punta de la pluma que se desliza por tu cuerpo
Soy líquido fresco que transita las arrugas de tu descanso
Soy partícula olorífera que con paciencia flota en ti
Soy la uña de tu carne, incapaz de escapárteme
Soy el temor y el miedo que habitan tus dormidos pensamientos
Soy mentira sincera acomodada entre tus dientes

Eres los ojos que se pasean por mi página incompleta

21.9.08

el momemtum de un susurro



Sabes cómo?, dijo bastante ebria
Sosteniendo el asombro

La palabra se me enredó
como un alambrado de púas
rasgándome la lengua
invirtiendo el vernáculo
y trocando mis tropos
en melancólicas lagunas

entre los escombros del silencio
las garras de la palabra
– ambas mayúsculas y minúsculas –
me amarran a su ausencia
armando la sombra desatada

8.9.08

silueta




Saliendo por la entrada,
me dice:
entonces cuando se alinearon,
supe que nos iban a atacar,
so tuvimos que regresar.

De verdad?, dije
poco convencido por la imagen
pero conmovido por el contacto
o la chispa que cruzó la pausa
entre un sueño y el otro

Pues yo voy a seguir
durmiendo, declaré
sin ganas, sin pedir
permiso. Y ella
sin palabras, toda párpados
toda cerrada

una silueta
en mi cueva

7.9.08

la doble sombra




lo interesante desta foto es que mi sombra y la del fotografo van en direcciones opuestas...

5.9.08

en el cuartoscuro

Conjugo tres deseos sobre el papel que me acompaña silencioso y vacío — ésta servilleta, la que me vio titubear y batallar ante la noción que me trajo a estas costas tan distintas a las que dejé en otro paralelo — pero cuando la cuestión se pone color de hormiga brava, la servilleta sigue en blanco, los deseos continuan como colores en la oscuridad, como sombras recostadas sobrel claroscuro que traza la luna cuando duerme —

Pero deambulo por el sendero de una disgresión inoportuna. Y lo digo así porque sino ella piensa que no la quiero, que no la respeto, que no le hablo como muy bien debería de hacer; y regreso a los deseos de soslayo, como quien no quiere la cosa — A ver, ¿qué te queda de tu triste imaginación? Me pregunta sarcástica. Yo hago caso omiso, para no intolerar, para no acabar con el sosiego veraniego que todavía me habita y en ocasiones me desconcentra. Ganar, o sea, la victoria en el combate no es uno delos deseos, no, o por lo menos no en la medida que sí lo es un chorro de agua fría, una llamada acertada, aunque inesperada (y como dicen, los aciertos son de Ostiamundo y los errores de mi autoría → por eso no te debe extrañar que nunca me salga la palabra precisa, el piropo florido, la gracia verbal ésa tan tuya).

El retorno de los deseos sucede como cualquier otro acontecimiento desos que se plasman en un pedazo de papel; ocurre paulatina, luego repentinamente, no tan diferente a lo que viene siendo, al final de la noche, una criolla — aquí las huestes pudorosas, conviéneles, dejen de leer para evitar un disgusto insospechado, un sabor desos desagradables, como lo es la víspera de una ausencia, la blandura irreparable de una hombría antel coyunto de una disyuntiva, la seca inescapable de un desvelo involuntario — pero bueno, esto de las disgresiones puede ser algo adictivo — entonces me da por entonar un deseo de venganza, aunque no tenga nada de que vengarme; aparte de mí mismo, claro está — las voces armónicas de la violencia y el sexo componen el segundo y tercer deseo (sin contar eso del regreso…)

3.9.08

pa quescuchen los pinches gringos

28.8.08

bajo techo




A fin de cuentas te veo en mis libretas,
en ocasiones como una palabra mal escrita
pero encantandora, o un tachón que llena
de temor, no vaya a ser que alguien lo lea,
pero las mas veces es sólo un nombre,
o el relato de algo que sólo sucedió
un tropiezo despíritus que nunca se dio

12.8.08

11.8.08

desencuent(r)os


también recuerdo la vez que no me mentiste
pero claro, pensaba otra cosa, igual de incorrecta
y a la misma vez completamente acertada
como cuando lloro de la risa, y se me salen
las lágrimas y con ellas también se cuelan
las penas, entre carcajadas amargas y largas
pausas incómodas, al borde de lo triste

y me preguntaste: Lo leistes?
a poco, o me tomas por loco, quise
decir, pero no me atreví, como
de costumbre, como lo viste
como me la creí y luego la viví

así, sin cuentos ni desencuentros.
Cuando llegue ese día, como de seguro
llegará, agarrado de la suerte (y ésta
debatiéndose entre el bien y el mal)
mirarás a un lado, luego al otro
y tratarás de levantar las manos
tapar el sol, o el ojo cautivo y artificial
de la noche en cuestión. Te lo juro,

te diré sin el menor grado de convencimiento
sonando hueco y seco
por dentro
porque me siento otra vez
y la cago que ni te cuento

25.7.08

mysterium tremendum


El cumpleaños de una gemela traspaginada coincide con la confirmación de la existencia de un misterio escondido en las hojas de un libro inexistente pillado entre los libros verdaderos de un tal Don Jorge. Ahora tentiendo viejo, ahora encuentro el aleph de las maravillas, ahora sincronizo con lo que nunca voy a poder comprender, con lo incomprensiblemente complejo que se estrella a lo lejos. Todo converge detrás de mis ojos; el ensayo de Gardner, la sonrisa olvidada de esa primera vez, la forma árabe de un sueño, el discurso eterno de un lunar oculto en el muslo joven de una antigua costilla, la kata hermosa de un movimiento amoroso, la frescura impecable de los últimos ojos que me sobaron el alma.

Pero también contemplo el otro lado -- la vergüenza de los años acumulados con coraje, el odio malgastado en el vástago que simplemente es, para bien o para mal, mío.¿Entiendes? ¿Puedes ver los árboles por el bosque ancho y ajeno de esta estrecha vereda que navego un poco sin dirección, y definitivamente sin teléfono? Rumbo fijo, susurran los recuerdos engavetados, los fantasmas atormentadores de otro canal, otra hora. Pero ése es un misterio menor, un misterio contemplable -- considerable, ¿no? Lo asombroso está al final del camino, por alló por donde discurren los murmullos de otro lenguaje ignoto, imposible de aprehender (¿o sera 'aprender'?).

A lo que vinimos: aquí esta el vacio precioso de una partícula imposible, la ruptura sonora de un abrir y cerrar de ojos negros y cósmicos, la literatura inalcanzable de la biblioteca de aquel porteño portentoso, los volumenes invisibles de tu historia indocumentada, el pensamiento incompleto de una vida apagándose... ¿o no es así?

Gotas caen, algunos se mojan, los pies lloran y la ropa tirita,
se sacude el aire, flota -- nebuloso -- un rumor
de oxígeno que se cuela dentro de uno
como una ilusión de sosiego montuno,
pero,
es en realidad una tranquilidad lacustre,
brumosa, que arropa el meandro de cavilaciones
y las vacilaciones ventajosas que descubre
tu pensamiento, dispuesto tal cual -- todo viento

el disparate
el último de los errores
el primero de los finales felices
pero la conclusión irresuelta
del morbo que nos afecta

foto del NYTimes

16.7.08

mas alante vive gente

Son como ciertos instintos dormidos que se precipitan sobre el recién llegado. Todos los que estamos aquí sabemos el precio que tenemos que pagar, pero nadie quiere voltear la factura para ver cuánto es. Como si elegir la ignorancia fuera un acto heroico, una acción en pos del porvenir.

Cuando te comento lo que me requiere la conciencia, te ríes con sarcasmo. Quieres decir algo, pero prefieres la ceremonia decorosa de un silencio colocado con delicadeza. A mi no me intimidas, sopeso decir, aunque sólo sea para persuadirme yo mismo de lo que sospecho. Permaneces inmovil, la mirada atravesada en el horizonte fulminante.

Si algo quise saborear fue el lento despertar que me depositó sin excusas a tus pies. Ahora quieres convencerme que el amor no es real sin dolor, pero yo se que traes otras herramientas que no quieres compartir. El cabello, por ejemplo, te pesa y te oculta. El soslayo de tus ojos me parte como un rayo.

Mas alante vive gente, comentas con toda la solemnidad de un chaman exiliado y anacrónico.

24.6.08

Ganguerreros de mierda

Foquin Blackstones, Party People, Raza, Satan Disciples, Gangster Disciples, Cobras y por supuesto, los malditos Latin Kings; todas las repinchisimas gangas me caen en la punta de la popeta, me valen para pura verga. Gente minima, poquita cosa, que se recuestan de ladrillos para reventarles el cocote a un cualquiera, a un tipo cualquiera que va pensando en como ser mejor persona, como echarle accion al resto de una vida que se debatio entre la miseria y la mierda. Somos solo suen~o, me dijeron en frances una vez que tuve las agallas de volver a ser yo, porque mas alante, de seguro vive gente.

Pues ibanos con rumbo fijo, rumbo al salvavidas del grupo en la 51 y California, por el mierdero cunetero de la 51, limite de colores y razas, desembocadero de basura y olvido, penuria y sombras locas, pasto, perico, droga, lo que quieras. Pues el stop sign, el pare, es por ley, nuestro espaceo vino por an~adidura, porque veniamos de la conciencia y nos sentiamos huerfanos, sin casa, sin templo, y coincidimos en la busqueda. El primer impacto dio en la parte trasera de la diestra de la guaguita de Tony. Yo pense que le habiamos pasado por encima a un pedazo de bumper o a una especie de detritus callejero. Pero cuando Tony asomo su cabeza por la ventana del conductor, ninguno de los tres vio el ladrillo avalanzado con toda la pueril energia de un mocoso. Ese impacto pulverizo la cuenca de su ojo derecho, le tumbo un diente y le solto la encia de abajo, le hundio la frente una buena pulgada y revento en un vomito bermejo que lo dejo atontado, por no decir inconciente. Ese impacto tambio nos arrebato el leve sosiego que a huevos hemos alcanzado en tanto tiempo, no muy distinto al que construye un castillo de arena granito por granito. La violencia estallo como una ola en la mera orilla de nuestro desvelo.

Asi fue que empezo la pelicula de mi suen~o inesperado.

19.6.08

inspeccionando lechugas

22.5.08

la cuarentisiete

se llama felipe, y cuando llama ya viene de camino. me habla de un sitio que vende hamburguesas, un lugar llamada McDonald's. uf! que mojon! pero bueno, es mi primera noche solo en la soplada ciudad y me tengo que reunir con felipe a como de lugar, asi, sin acentos ni puntuaciones hispanas...

cuando me recoge frente al detestado proveedor de miles de millones de sanguiches chatarra, maneja media cuadra y se estaciona. "No te importa para un momentito, no? Andas con prisa?"

chacho, a estas alturas, la prisa es lo de menos. entonces se detiene y me sen~ala las lucecillas multicolores de la cantina. se derraman unas rancheras conrtavenas desde su mustio interior y me invita una chela, para eso de buscar el suen~o. le agradezco el gesto pero opto por la comida chatarra. hoy por hoy comida sigue siendo comida, por mas chatarra que sea, y el vino y el alcohol pertenecen a otro mundo parelelo que me para los pelos. pero cuando me siento a comerme el tan aludido escombro culinario, felipe sale de la cantina y me pregunta porque no entro a comer, ya que hace frio.

no es la primera cantina que visito en recientes tiempos, pero en pos de lo sucedido me incomoda ese tufo a aserrin y vinil de los setenta. adentro, puro mejicano tatuado. la escasez de gentio es casi un honor, la languidez de los movimientos del barman una marca registrada ya en dominio publico. limpia los vasos con los ojos clavados en mi y mi comida chatarra. felipe explica: "este es el chavo que rento el cuarto." ya nadie dice nada.

ordeno un cocacola, para por lo menos patrocinar el lugar, y miro la mesa de billar de reojo. los tres gangueros en el fondo aprobaron mi intromision, lo apuesto, antes de felipe salir a invitarme que pasara. mastico lento y saboreo un sabor imaginario. el aroma de los espiritus destilados me cosquillea la memoria; tal vez un juego de billar sea suficiente para arrestar el deseo recordado de tantas otras noches.

"felipe, usted juega billar?"

el viejo sonrie y sacude la chola media calva. "soy muy malo," sentencia y se voltea hacia el barman para continuar una discusion aleatoria sobre la temporada de beisbol. puros cachorros y medias blancas por estos lares. no me queda mas remedio que plantearles la misma cuestion a los gangueros. de esta forma formulo la unica palabra que ha mediado entre los gangueros y yo desde que llegue al sur de chicago: "billar?" no responden con palabras, sino agarrando uno de los tacos de la mesa. nadie dice nada mientras friego lo mas campante justo antes de ver como estamis sentidos billaristicos, hace tanto tiempo adormecidos...

(continuara)

21.5.08

segunda espina

jooooder...tolerancia, tolerancia. A saber quienes sobramos en este mundo de ideas pasadas de fecha. Hoy el sol brillo y me puso bien, aunque la luna siempre le gana. Busco la noche para servir mi plato preferido, un plato frio, el de la venganza. Pero no se como efectuar una venganza contra algo tan podrido y contagioso como la nostalgia de algo que nunca existio. Cinco mese y cinco palabras que no encuentro: rascale, feo, oiga, secundao y puente. Maldita sea las ansias de otra vida, ya ni las condenas me salen igual, pero ese es el precio que tengo que pagar por despertar tan tarde en el juego. Por lo menos sigo aqui, calmao y en baja, sopesando las sorpresas de Sancho y regando veneno al mentiroso resplandor de un oro ficticio. Le llaman calle, dice, pero no conduce a ningun lugar propicio para el sacrificio. Sin duda ya esta perdido, deambulando en el campo de batalla de su propia mente ingenua, inflada y alejada de la unica via enfilada hacia el fururo que nadie se merece.

me enredo entre estas letras lentas y sudadas, como si el esfuerzo me hubiese tomado estos ultimos cinco meses. Los he echado de menos, esos ojos invisibles que me soban y me leen. Se que hay uno que otro ahi, al otro lado, y se que una noche despuntara antes del alba.

donde estas negra, cuando mas te quiero?

23.12.07

x-mas

relato navideño en endi

18.11.07

f(r)icción

En efecto
lo que nos separa
es tiempo.
Años.
Décadas, épocas
y un poco
de cambio
en meses,
como monedas.
Tantos cumple-
años; cientos
miles
de velas, cucharas
bizcochos
deseos
que troco
en sueños
mujeres
fracasos
encuentros tremendos
las veces
que me hice un ocho.
Lucí las once varas de la clásica
camisa; cien cuentos
onerosos
trozos temblorosos
de texto
contaminado
con el lamento
de antaños
cantazos
truculentos
y toneladas
acumuladas
de tamaños
trambos nocturnos,
incompletos—
secretos inútiles
considerando
todo el tiempo que nos separa.

En efecto
existe
sólo en mi cabeza,
como todo lo demás
TODO
(el país detrás
de mis ojos).
Y aunque ahora
se llame Aurora,
tú sabes que
puede ser Lomol
Macaco, Clara
u otro cualquiera.
Los nombres—
nomenclatura
con literatura, una capa
al menos—
crecen y desaparecen,
gravitan, colapsan
pueden ser graciosos
pero siempre diferente
aunque sólo sea
un sonido distinto.

E incluso los
que no tienen nombre,
los personajes de mi pajar,
o paja mental,
como tú quieras,
tienen nombre
(por antonomasia revertida,
conjugación en ambas
direcciones, apodos
reversibles, por ambos lados)
como Guascúkin
Kinki y La Flaca;
así nomás
es suficiente.

O por lo menos
así lo veo hoy,
o desde el recuerdo
de hoy,
en efecto.

13.11.07

asoma el tríptico



i
errando

Supero las ganas de caminar al infierno cercano de un caserío metropolitano debatiéndome entre estas tapas verdes de un libro en blanco. Saco la negativa hazaña de una trasnochá envuelta de humo tóxico, de personajes perversos y pongo un CD en la cocolera para olvidar que estoy solo pensando en una persona que no conozco, o que no existe, que sigue siendo lo mismo al final del día. ¿Quién fue el que nos enseñó a matar al sol y desechar la luna a un lado? Supongo que nunca es la misma persona. Siempre erraremos por donde más nos gusta, con una nota, una palabra, una nueva canción…



ii
1234

uno
Para pasar factura en tu vida, la mujer de tus sueños y la mujer de tu vida se tienen que conocer.

dos
Para decidir si estamos ante una crisis, una oportunidad o un buen comienzo, viviremos una emergencia cosificada debajo de la tierra que usamos como cama.

tres
Para despertar nuevamente en tu vientre tendremos que mamarnos la noche en que volviste a ser niña, gente, una mera adolescente.

cuatro
Para efectuar el cambio deseado verás que no hace falta tanta energía, tantas ganas de ceder ante la sublime noticia de tu alumbramiento.


iii
entonces…¡coquí!

la muerte de un coquí no borra su canto, sólo lo deja congelado en el reposo de un llanto secreto

este tiempo maldito que revuelve las voces del placer ignoto que me remonta a un destino jamás reconocido como el de revolver lo que uso para acertar el coro de la noche estrellada y sin vino.

entonces conociste a los personajes del juego soñado entre las nubes de humo de un tormento a la deriva encima de los escombros que la lluvia nos ha traído sin querer

olvidarte es un arte perdido y revivido cada mañana al despertar. el arte de olvidarte estuvo ahí siempre, taciturno y listo para empezar.

15.10.07

No. 2



Para aquellos que pensaron que la laptop era hueca...

Y para los sentimentaloides, disfruten deste fan letter...

Hola Rafa!

Estas líneas las iba a escribir - creo que alrededor de mayo de este año - pero por miles de excusas y sencilla vagancia no lo hice. Fue el día que me topé con “El peor de mis amigos” en Borders”. Estaba refugiado ahí de los trámites del último semestre, el tejemeneje del proceso de graduación, etc. Estaba exhausto. Y ahí troleando los lomos de los libros me topé con la novela. La alegría por poco me revienta y de inmediato y sin razón me vi y sentí en los escalones o en los banquitos del Star fumando y hablando, y cómo de veras nos sentíamos humildados ante la palabra, ante la escritura y los escritores. No sé si humildados existe pero es lo más que se acerca a lo que quiero decir.
Recuerdo pensar entre nuestras conversaciones que esto de crear valía la pena, que había que hacer algo por revindicar la creación como una manera de vivir, una manera nueva e inesperada de enfrentar, percibir y compartir la vida. Y lo has hecho, “you went in”, te tiraste y lo hiciste. Recuerdo que también, en esa alegría de ver el libro, me pasó por la cabeza algo así como “Fuck the naysayers! Here is my sword of vengance!” “Aquí está un tipo que se tiró en un cascarón a cruzar el océano y lo hizo!” Todos ven el resultado final pero no ven la travesía, eso es tuyo, y eso debe llenarte de orgullo, de darte más de una palmada en la espalda. Carajo, como cuando quería rendirme de estudiar, cuando creía que no podía más, pensaba, bueno en algún lugar Rafa también esta luchando, escribiendo, no puedo hacerlo quedar mal. ¿Por qué te escribo ahora? Porque ayer con estaba en Borders ayudando a mi hija a ponerse una capa, cuando alcé la vista y ahí mismo al nivel de mis ojos estaba “Alaska”!!!!! No importa lo que mi hija quiera a hacer, quiero que tenga la apertura, la experiencia, el viaje, no sé como decirlo, que sólo la creatividad y el arte le dan a la vida. Y nada me hace sentir mejor que decirle “M'ija, tu ves este libro? Eso lo escribió un amigo de papá”. Bueno, en noviembre 8 tomo la revalida de psicólogo así que escribo para que vengas a la fiesta a celebrar!



Un abrazo,